miércoles, 4 de julio de 2012

A modo de despedida


Ya no te quiero, apunto,
desde el aire perdido en un suspiro,
desde las palabras que un día forjaron
la voz antigua de tu cuerpo.

Ya no te quiero, anoto,
mi frente deja en mi pecho
las uñas de Caín desgarrando la tierra.
Y tus palabras compartiendo, tristes,
los versos de la ira.

Desde tus pretéritos labios
los relojes lloran por aquellos días
que fueron presa de tus ojos
que fueron parte de los míos.

Ya no te quiero, escribo y, al fin llorando, certifico…

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